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Tipos de Trastornos Psicológicos; El término trastorno psicológico se utiliza a veces para referirse a lo que se conoce más frecuentemente como trastornos mentales o trastornos psiquiátricos. Los trastornos mentales son patrones de comportamiento o síntomas psicológicos que afectan a múltiples áreas de la vida. Estos trastornos generan angustia en la persona que los experimenta.

Aunque no es una lista exhaustiva de todos los trastornos mentales, la siguiente lista incluye una recopilación de los 15 tipos de trastornos psicológicos más comunes.

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15 Tipos de Trastornos Psicológicos

Tipos de Trastornos Psicológicos

1.- Trastornos bipolares y afines

El trastorno bipolar se caracteriza por cambios en el estado de ánimo, así como en los niveles de actividad y energía. El trastorno suele implicar la experimentación de cambios entre estados de ánimo elevados y períodos de depresión. Estos estados de ánimo elevados pueden ser pronunciados y se denominan manía o hipomanía.

Manía

Este estado de ánimo se caracteriza por un período de humor elevado, expansivo o irritable, acompañado de un aumento de la actividad y la energía. Los períodos de manía se caracterizan a veces por sentimientos de distracción, irritabilidad y exceso de confianza. Las personas que experimentan manía también son más propensas a realizar actividades que podrían tener consecuencias negativas a largo plazo, como el juego y las compras compulsivas.

Episodios depresivos

Estos episodios se caracterizan por sentimientos de ánimo deprimido o triste junto con una falta de interés en las actividades. También pueden implicar sentimientos de culpa, fatiga e irritabilidad. Durante un periodo depresivo, las personas con trastorno bipolar pueden perder el interés por las actividades que antes disfrutaban, experimentar dificultades para dormir e incluso tener pensamientos suicidas.

Tanto los episodios maníacos como los depresivos pueden ser aterradores tanto para la persona que experimenta estos síntomas como para la familia, los amigos y otros seres queridos que observan estos comportamientos y cambios de humor. Afortunadamente, los tratamientos adecuados para estos tipos de trastornos psicológicos, que a menudo incluyen tanto medicamentos como psicoterapia, pueden ayudar a las personas con trastorno bipolar a controlar con éxito sus síntomas.

2.- Trastornos del neurodesarrollo

Los trastornos del neurodesarrollo son aquellos que suelen diagnosticarse durante la infancia, la niñez o la adolescencia. Estos tipos de trastornos psicológicos incluyen:

Discapacidad intelectual

A veces llamado Trastorno del Desarrollo Intelectual, este diagnóstico se denominaba anteriormente retraso mental. Este tipo de trastorno del desarrollo se origina antes de los 18 años y se caracteriza por limitaciones tanto en el funcionamiento intelectual como en las conductas adaptativas.

Las limitaciones en el funcionamiento intelectual suelen identificarse mediante el uso de pruebas de CI, y una puntuación de CI inferior a 70 suele indicar la presencia de una limitación. Los comportamientos adaptativos son aquellos que implican habilidades prácticas y cotidianas, como el cuidado personal, la interacción social y las habilidades para vivir.

Retraso global del desarrollo

Este diagnóstico se refiere a las discapacidades del desarrollo en niños menores de cinco años. Estos retrasos están relacionados con la cognición, el funcionamiento social, el habla, el lenguaje y las habilidades motoras.

Generalmente se considera un diagnóstico temporal que se aplica a los niños que aún son demasiado pequeños para realizar pruebas de coeficiente intelectual estandarizadas. Una vez que los niños alcanzan la edad en la que pueden realizar un test de inteligencia estandarizado, se les puede diagnosticar una discapacidad intelectual.

Trastornos de la comunicación

Estos trastornos son los que afectan a la capacidad de utilizar, comprender o detectar el lenguaje y el habla.

Trastorno del espectro autista

Este es uno de los  tipos de trastornos psicológicos que se caracteriza por déficits persistentes en la interacción social y la comunicación en múltiples áreas de la vida, así como por patrones de conducta restringidos y repetitivos.

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)

El TDAH se caracteriza por un patrón persistente de hiperactividad-impulsividad y/o falta de atención que interfiere con el funcionamiento y se presenta en dos o más entornos como el hogar, el trabajo, la escuela y las situaciones sociales.

3.- Trastornos de ansiedad

Los trastornos de ansiedad son aquellos que se caracterizan por el miedo excesivo y persistente, la preocupación, la ansiedad y las alteraciones conductuales relacionadas. El miedo implica una respuesta emocional a una amenaza, ya sea real o percibida. La ansiedad implica la anticipación de que puede surgir una amenaza futura. Los tipos de trastornos de ansiedad incluyen:

Trastorno de ansiedad generalizada

Este tipo de trastorno se caracteriza por una preocupación excesiva por los acontecimientos cotidianos. Aunque el estrés y la preocupación son una parte normal e incluso común de la vida, el trastorno de ansiedad generalizada implica una preocupación tan excesiva que interfiere con el bienestar y el funcionamiento de la persona.

Agorafobia

Este trastorno se caracteriza por un miedo pronunciado a una amplia gama de lugares públicos. Las personas que padecen este trastorno suelen temer sufrir un ataque de pánico en un entorno en el que pueda resultar difícil escapar.

Debido a este miedo, los que padecen agorafobia suelen evitar las situaciones que podrían desencadenar un ataque de ansiedad. En algunos casos, este comportamiento de evitación puede llegar a un punto en el que el individuo es incapaz incluso de salir de su propia casa.

Trastorno de ansiedad social

El trastorno de ansiedad social es un trastorno psicológico bastante común que implica un miedo irracional a ser observado o juzgado. La ansiedad causada por este trastorno puede tener un gran impacto en la vida del individuo y dificultar su funcionamiento en la escuela, el trabajo y otros entornos sociales.

Fobias específicas

Estas fobias implican un miedo extremo a un objeto o situación específica del entorno. Algunos ejemplos de fobias específicas comunes son el miedo a las arañas, el miedo a las alturas o el miedo a las serpientes.

Los cuatro tipos principales de fobias específicas tienen que ver con acontecimientos naturales (truenos, rayos, tornados), médicos (procedimientos médicos, procedimientos dentales, equipos médicos), animales (perros, serpientes, bichos) y situacionales (espacios pequeños, salir de casa, conducir). Cuando se enfrentan a un objeto o situación fóbica, las personas pueden experimentar náuseas, temblores, aceleración del ritmo cardíaco e incluso miedo a morir.

Trastorno de pánico

Este trastorno psiquiátrico se caracteriza por ataques de pánico que a menudo parecen surgir de la nada y sin motivo alguno. Por ello, las personas con trastorno de pánico suelen experimentar ansiedad y preocupación por la posibilidad de sufrir otro ataque de pánico.

Las personas pueden empezar a evitar situaciones y entornos en los que se han producido ataques en el pasado o en los que podrían producirse en el futuro. Esto puede crear un deterioro significativo en muchas áreas de la vida cotidiana y dificultar la realización de las rutinas normales.

Trastorno de ansiedad por separación

Se trata de un tipo de trastorno de ansiedad que implica una cantidad excesiva de miedo o ansiedad relacionada con la separación de las figuras de apego. La gente suele estar familiarizada con la idea de la ansiedad por separación en relación con el miedo de los niños pequeños a estar separados de sus padres, pero los niños mayores y los adultos también pueden experimentarla.

Cuando los síntomas se vuelven tan graves que interfieren con el funcionamiento normal, el individuo puede ser diagnosticado con un trastorno de ansiedad por separación. Los síntomas implican un miedo extremo a estar lejos del cuidador o de la figura de apego. La persona que sufre estos síntomas puede evitar mudarse de casa, ir a la escuela o casarse para permanecer cerca de la figura de apego.

trastornos de estrés

4.- Trastornos relacionados con el estrés

Los trastornos relacionados con el trauma y el estrés implican la exposición a un acontecimiento estresante o traumático.

Anteriormente se agrupaban con los trastornos de ansiedad, pero ahora se consideran dentro de otros tipos de trastornos psicológicos. Los trastornos incluidos en esta categoría son:

Trastorno por estrés agudo

El trastorno por estrés agudo se caracteriza por la aparición de ansiedad grave durante un período de hasta un mes tras la exposición a un acontecimiento traumático. Algunos ejemplos de acontecimientos traumáticos son las catástrofes naturales, la guerra, los accidentes y el hecho de presenciar una muerte.

Como resultado, el individuo puede experimentar síntomas disociativos como una sensación de realidad alterada, una incapacidad para recordar aspectos importantes del evento y vívidos flashbacks como si el evento se repitiera. Otros síntomas pueden incluir una menor capacidad de respuesta emocional, recuerdos angustiosos del trauma y dificultad para experimentar emociones positivas.

Trastornos de adaptación

Los trastornos de adaptación pueden producirse como respuesta a un cambio repentino, como un divorcio, la pérdida de un empleo, el fin de una relación cercana, una mudanza o alguna otra pérdida o decepción. Este tipo de trastorno psicológico puede afectar tanto a niños como a adultos y se caracteriza por síntomas como la ansiedad, la irritabilidad, el estado de ánimo deprimido, la preocupación, la ira, la desesperanza y los sentimientos de aislamiento.

Trastorno de estrés postraumático (TEPT)

El TEPT puede desarrollarse después de que un individuo haya experimentado la exposición a una muerte real o a una amenaza de muerte, a una lesión grave o a la violencia sexual. Los síntomas del TEPT incluyen episodios en los que se evita revivir el suceso, se evitan las cosas que recuerdan el suceso, se tiene una sensación de nerviosismo y se tienen pensamientos negativos.

Las pesadillas, los flashbacks, los estallidos de ira, la dificultad para concentrarse, la respuesta exagerada al sobresalto y la dificultad para recordar aspectos del suceso son sólo algunos de los posibles síntomas que pueden experimentar las personas con TEPT.

Trastorno de apego reactivo

El trastorno de apego reactivo puede producirse cuando los niños no establecen relaciones y vínculos normales y saludables con los adultos que los cuidan durante los primeros años de la infancia. Los síntomas de este trastorno incluyen el retraimiento de los cuidadores adultos y los trastornos sociales y emocionales que resultan de los patrones de cuidado insuficiente.

5.- Trastornos disociativos

Los trastornos disociativos son trastornos psicológicos que implican una disociación o interrupción en aspectos de la conciencia, incluyendo la identidad y la memoria. Los trastornos disociativos incluyen:

Amnesia disociativa

Este trastorno implica una pérdida temporal de la memoria como resultado de la disociación. En muchos casos, esta pérdida de memoria, que puede durar sólo un breve período o muchos años, es el resultado de algún tipo de trauma psicológico.

La amnesia disociativa es mucho más que un simple olvido. Las personas que sufren este trastorno pueden recordar algunos detalles de los acontecimientos, pero pueden no recordar otros detalles en torno a un periodo de tiempo circunscrito.

Trastorno de identidad disociativo

Anteriormente conocido como trastorno de personalidad múltiple, el trastorno de identidad disociativo implica la presencia de dos o más identidades o personalidades diferentes. Cada una de estas personalidades tiene su propia forma de percibir e interactuar con el entorno. Las personas con este trastorno experimentan cambios en el comportamiento, la memoria, la percepción, la respuesta emocional y la conciencia.

6.- Trastornos de los síntomas somáticos

Esta categoría, que antes se denominaba “trastornos somatomorfos“, se conoce ahora como “síntomas somáticos y trastornos relacionados”. Los trastornos por síntomas somáticos son una clase de trastornos psicológicos que implican síntomas físicos prominentes que pueden no tener una causa física diagnosticable.

A diferencia de las formas anteriores de conceptualizar estos trastornos, basadas en la ausencia de una explicación médica para los síntomas físicos, el diagnóstico actual hace hincapié en los pensamientos, sentimientos y comportamientos anormales que se producen en respuesta a estos síntomas. Tipos de trastornos psicológicos incluidos en esta categoría:

Trastorno de síntomas somáticos

El trastorno de síntomas somáticos implica una preocupación por los síntomas físicos que dificultan el funcionamiento normal. Esta preocupación por los síntomas provoca malestar emocional y dificultad para afrontar la vida cotidiana.

Es importante señalar que los síntomas somáticos no indican que los individuos estén fingiendo su dolor físico, su fatiga u otros síntomas. En esta situación, no son tanto los síntomas físicos reales los que perturban la vida del individuo como la reacción extrema y los comportamientos resultantes.

Trastorno de ansiedad por enfermedad

El trastorno de ansiedad por enfermedad se caracteriza por una preocupación excesiva por padecer una enfermedad no diagnosticada. Las personas que experimentan este trastorno psicológico se preocupan excesivamente por las funciones y sensaciones corporales, están convencidas de que tienen o van a tener una enfermedad grave y no se tranquilizan cuando las pruebas médicas resultan negativas.

Esta preocupación por la enfermedad provoca una gran ansiedad y angustia. También conduce a cambios en el comportamiento, como la búsqueda de pruebas/tratamientos médicos y la evitación de situaciones que puedan suponer un riesgo para la salud.

Trastorno de conversión

El trastorno de conversión consiste en experimentar síntomas motores o sensoriales que carecen de una explicación neurológica o médica compatible. En muchos casos, el trastorno se produce después de una lesión física real o de un acontecimiento estresante que da lugar a una respuesta psicológica y emocional.

Trastorno facticio

Un trastorno facticio es cuando un individuo crea, finge o exagera intencionadamente los síntomas de una enfermedad. El síndrome de Munchausen, en el que las personas fingen una enfermedad para llamar la atención, es una forma grave de trastorno facticio.

7.- Trastornos de la alimentación

Los trastornos de la alimentación se caracterizan por una preocupación obsesiva por el peso y unos patrones alimentarios perturbadores que repercuten negativamente en la salud física y mental.

Los tipos de trastornos psicológicos de la alimentación incluyen:

Anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa se caracteriza por la restricción del consumo de alimentos que lleva a la pérdida de peso y a un peso corporal muy bajo. Las personas que padecen este trastorno también tienen una preocupación y un miedo a ganar peso, así como una visión distorsionada de su propia apariencia y comportamiento.

Bulimia nerviosa

La bulimia nerviosa consiste en tener atracones y luego tomar medidas extremas para compensar estos atracones. Estos comportamientos compensatorios pueden incluir el vómito autoinducido, el abuso de laxantes o diuréticos y el ejercicio excesivo.

Trastorno de rumiación

El trastorno de rumiación se caracteriza por la regurgitación de alimentos previamente masticados o tragados para escupirlos o volver a tragarlos. La mayoría de los afectados por este trastorno son niños o adultos que también tienen un retraso en el desarrollo o una discapacidad intelectual.

Otros problemas que pueden derivarse de este comportamiento son la caries dental, las úlceras esofágicas y la desnutrición.

Pica

La pica consiste en desear y consumir sustancias no alimentarias, como la suciedad, la pintura o el jabón. Este trastorno afecta con mayor frecuencia a los niños y a las personas con discapacidades de desarrollo.

8.- Trastornos del sueño

Los trastornos del sueño implican una interrupción de los patrones de sueño que provoca malestar y afecta al funcionamiento diurno. Algunos ejemplos de trastornos del sueño son:

Narcolepsia

La narcolepsia es una enfermedad en la que las personas experimentan una necesidad irreprimible de dormir. Las personas con narcolepsia pueden experimentar una pérdida repentina del tono muscular.

Trastorno de insomnio

El trastorno de insomnio consiste en no poder dormir lo suficiente para sentirse descansado. Aunque todas las personas experimentan dificultades e interrupciones del sueño en algún momento, el insomnio se considera un trastorno cuando va acompañado de una angustia o un deterioro significativos a lo largo del tiempo.

Hipersomnolencia

El trastorno de hipersomnolencia se caracteriza por una somnolencia excesiva a pesar de un período de sueño principal adecuado. Las personas que padecen este trastorno pueden quedarse dormidas durante el día en momentos inadecuados, como en el trabajo y la escuela.

Trastornos del sueño relacionados con la respiración

Los trastornos del sueño relacionados con la respiración son aquellos que implican anomalías respiratorias, como la apnea del sueño, que pueden producirse durante el sueño. Estos problemas respiratorios pueden dar lugar a breves interrupciones del sueño que pueden provocar otros problemas, como el insomnio y la somnolencia diurna.

Parasomnias

Las parasomnias son trastornos que presentan comportamientos anormales durante el sueño. Estos trastornos incluyen el sonambulismo, los terrores del sueño, el hablar dormido y el comer dormido.

Síndrome de las piernas inquietas

El síndrome de las piernas inquietas es una afección neurológica que consiste en tener sensaciones incómodas en las piernas y un impulso irresistible de moverlas para aliviarlas. Las personas que padecen esta afección pueden sentir tirones, ardor y sensación de arrastre en las piernas, lo que provoca un movimiento excesivo que interfiere en el sueño.

9.- Trastornos de la conducta

Los trastornos del control de los impulsos son aquellos que implican una incapacidad para controlar las emociones y las conductas, lo que da lugar a daños a uno mismo o a los demás. Estos problemas de regulación emocional y conductual se caracterizan por acciones que violan los derechos de los demás, como la destrucción de la propiedad o la agresión física, y/o aquellas que entran en conflicto con las normas sociales, las figuras de autoridad y las leyes. Los tipos de trastornos psicológicos del control de los impulsos incluyen:

Cleptomanía

La cleptomanía implica una incapacidad para controlar el impulso de robar. Las personas que padecen cleptomanía suelen robar cosas que no necesitan realmente o que no tienen un valor monetario real. Las personas que padecen esta enfermedad experimentan una tensión creciente antes de cometer un robo y sienten alivio y gratificación después.

Piromanía

La piromanía consiste en una fascinación por el fuego que se traduce en actos de provocación que ponen en peligro a la persona y a los demás. Las personas que padecen piromanía han provocado incendios de forma intencionada y deliberada en más de una ocasión. También experimentan tensión y excitación emocional antes de provocar un incendio.

Trastorno explosivo intermitente

El trastorno explosivo intermitente se caracteriza por breves estallidos de ira y violencia desproporcionados para la situación. Las personas que padecen este trastorno pueden sufrir estallidos de ira o acciones violentas en respuesta a molestias o decepciones cotidianas.

Trastorno de la conducta

El trastorno de conducta es una condición diagnosticada en niños y adolescentes menores de 18 años que violan regularmente las normas sociales y los derechos de los demás. Los niños con este trastorno muestran agresividad hacia las personas y los animales, destruyen la propiedad, roban y engañan, y violan otras normas y leyes. Estos comportamientos provocan problemas significativos en el funcionamiento académico, laboral o social del niño.

Trastorno de oposición desafiante

El trastorno negativista desafiante comienza antes de los 18 años y se caracteriza por el desafío, la irritabilidad, la ira, la agresividad y la venganza. Si bien todos los niños se comportan de forma desafiante a veces, los niños con trastorno negativista desafiante se niegan a cumplir las peticiones de los adultos casi siempre y tienen comportamientos para molestar deliberadamente a los demás.

10.- Trastornos depresivos

Los trastornos depresivos son un tipo de trastorno psicológico del estado de ánimo que incluye una serie de condiciones. Todos ellos se caracterizan por la presencia de estados de ánimo tristes, vacíos o irritables, acompañados de síntomas físicos y cognitivos. Difieren en cuanto a la duración, el momento o la presunta etiología.

Trastorno de desregulación del estado de ánimo perturbador: Trastorno infantil caracterizado por una ira e irritabilidad extremas. Los niños muestran arrebatos frecuentes e intensos de temperamento.

Trastorno depresivo mayor: Trastorno caracterizado por la pérdida de interés en las actividades y un estado de ánimo deprimido que conduce a un deterioro significativo de la capacidad de funcionamiento de la persona.

Trastorno depresivo persistente (distimia): Es un tipo de depresión continua y crónica que se caracteriza por otros síntomas de depresión que, aunque suelen ser menos graves, son más duraderos. El diagnóstico requiere experimentar un estado de ánimo deprimido la mayoría de los días durante un período de al menos dos años.

Otro trastorno depresivo o no especificado: Este diagnóstico es para los casos en que los síntomas no cumplen los criterios para el diagnóstico de otro trastorno depresivo, pero siguen creando problemas en la vida y el funcionamiento del individuo.

Trastorno disfórico premenstrual: Esta afección es una forma de síndrome premenstrual caracterizada por una importante depresión, irritabilidad y ansiedad que comienza una o dos semanas antes del inicio de la menstruación. Los síntomas suelen desaparecer a los pocos días de la menstruación.

Trastorno depresivo inducido por sustancias o medicamentos: Esta afección se produce cuando una persona experimenta síntomas de un trastorno depresivo mientras consume alcohol u otras sustancias, o mientras sufre la abstinencia de una sustancia.

Trastorno depresivo debido a otra condición médica: Esta condición se diagnostica cuando el historial médico de una persona sugiere que sus síntomas depresivos pueden ser el resultado de una condición médica. Entre las afecciones médicas que pueden contribuir a la depresión o causarla se encuentran la diabetes, los accidentes cerebrovasculares, la enfermedad de Parkinson, las afecciones autoinmunes, las afecciones de dolor crónico, el cáncer, las infecciones y el VIH/SIDA.

Todos los tipos de trastornos psicológicos depresivos se caracterizan por sentimientos de tristeza y bajo estado de ánimo que son lo suficientemente persistentes y graves como para afectar al funcionamiento de la persona. Los síntomas comunes que comparten estos trastornos son la dificultad para sentirse interesado y motivado, la falta de interés por actividades que antes disfrutaba, los trastornos del sueño y la falta de concentración.

Los criterios de diagnóstico varían para cada trastorno específico. En el caso del trastorno depresivo mayor, el diagnóstico requiere que la persona experimente cinco o más de los siguientes síntomas durante el mismo periodo de dos semanas.

Uno de estos síntomas debe incluir el estado de ánimo deprimido o la pérdida de interés o placer en actividades que antes se disfrutaban. Los síntomas pueden incluir:

  1. Estado de ánimo deprimido durante la mayor parte o la totalidad del día
  2. Disminución o falta de interés en las actividades que el individuo disfrutaba anteriormente
  3. Pérdida o aumento significativo de peso, o disminución o aumento del apetito
  4. Alteraciones del sueño (insomnio o hipersomnia)
  5. Sensación de actividad física lenta o intranquilidad
  6. Falta de energía o fatiga que dura la mayor parte o todo el día
  7. Sentimientos de culpa o inutilidad
  8. Dificultad para pensar o concentrarse
  9. Preocupación por la muerte o pensamientos suicidas

Los tratamientos para los trastornos depresivos suelen incluir una combinación de psicoterapia y medicamentos.

11.- Trastornos relacionados con las sustancias

Los trastornos relacionados con sustancias son aquellos que implican el uso y el abuso de diferentes sustancias como la cocaína, la metanfetamina, los opiáceos y el alcohol.

Estos trastornos pueden incluir condiciones inducidas por sustancias que pueden dar lugar a muchos diagnósticos asociados, como la intoxicación, el síndrome de abstinencia, la aparición de psicosis, la ansiedad y el delirio. Ejemplos de trastornos relacionados con sustancias:

  • Los trastornos relacionados con el alcohol implican el consumo de alcohol, la droga más consumida (y frecuentemente abusada) a nivel internacional.
  • Los trastornos relacionados con el cannabis incluyen síntomas como consumir más de lo que se pretendía originalmente, sentirse incapaz de dejar de consumir la droga y seguir consumiendo a pesar de los efectos adversos en la vida.
  • Los trastornos por inhalación implican la inhalación de vapores de cosas como pinturas o disolventes. Al igual que ocurre con otros trastornos relacionados con sustancias, las personas que padecen este trastorno experimentan ansias de consumir la sustancia y les resulta difícil controlar o dejar de tener ese comportamiento.
  • El trastorno por consumo de estimulantes implica el uso de estimulantes como la metanfetamina, las anfetaminas y la cocaína.
  • El trastorno por consumo de tabaco se caracteriza por síntomas como el consumo de más tabaco del previsto, la dificultad para reducirlo o dejarlo, los antojos y el sufrimiento de consecuencias sociales adversas como resultado del consumo de tabaco.

12.- Trastornos neurocognitivos

Los trastornos neurocognitivos se caracterizan por déficits adquiridos en la función cognitiva. Estos trastornos no incluyen aquellos en los que el deterioro de la cognición estaba presente al nacer o al principio de la vida. Los tipos de trastornos cognitivos incluyen:

Delirio

El delirio también se conoce como estado confusional agudo. Este trastorno se desarrolla en un periodo corto de tiempo -generalmente unas horas o unos días- y se caracteriza por alteraciones de la atención y la conciencia.

Trastornos neurocognitivos

Los trastornos neurocognitivos graves y leves tienen como característica principal el deterioro cognitivo adquirido en una o más áreas, como la memoria, la atención, el lenguaje, el aprendizaje y la percepción. Estos trastornos cognitivos pueden deberse a afecciones médicas como la enfermedad de Alzheimer, la infección por VIH, la enfermedad de Parkinson, el consumo de sustancias o medicamentos, las enfermedades vasculares y otras.

13.- Esquizofrenia

La esquizofrenia es una enfermedad psiquiátrica crónica que afecta al pensamiento, los sentimientos y el comportamiento de una persona. Se trata de una enfermedad compleja y de larga duración que afecta a cerca del uno por ciento de las personas en Estados Unidos.

Uno de los síntomas de padecer esquizofrenia debe ser uno de los siguientes:

  1. Delirios: creencias que entran en conflicto con la realidad
  2. Alucinaciones: ver u oír cosas que no existen realmente
  3. Discurso desorganizado: las palabras no siguen las reglas del lenguaje y pueden ser imposibles de entender

El segundo síntoma de padecer esquizofrenia puede ser uno de los siguientes:

  1. Comportamiento muy desorganizado o catatónico: pensamiento confuso, comportamiento o movimientos extraños
  2. Síntomas negativos: incapacidad para iniciar planes, hablar, expresar emociones o sentir placer

El diagnóstico también requiere un deterioro significativo del funcionamiento social o laboral durante un período de al menos seis meses. El inicio de la esquizofrenia suele producirse al final de la adolescencia o al principio de la veintena, y los hombres suelen presentar los síntomas antes que las mujeres. Los primeros signos de la enfermedad que pueden aparecer antes del diagnóstico son la falta de motivación, las relaciones difíciles y el bajo rendimiento escolar.

Aunque no hay cura para la esquizofrenia, existen tratamientos que permiten controlar los síntomas de la enfermedad. Los tratamientos suelen incluir medicamentos antipsicóticos, psicoterapia, autogestión, educación y apoyo social.

14.- Trastornos obsesivo-compulsivos

Los trastornos obsesivo-compulsivos y afines son una categoría de afecciones psiquiátricas que incluyen:

  1. Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
  2. Trastorno dismórfico corporal
  3. Trastorno de acaparamiento
  4. Tricotilomanía (trastorno por arrancarse el pelo)
  5. Trastorno de excoriación (hurgar en la piel)
  6. Trastorno obsesivo-compulsivo y afines inducido por sustancias o medicamentos
  7. Trastorno obsesivo-compulsivo y afines debido a otra condición médica

Para ser diagnosticado de trastorno obsesivo-compulsivo, una persona debe experimentar obsesiones, compulsiones o ambas.

  • Obsesiones: se definen como pensamientos, impulsos e impulsos recurrentes y persistentes que provocan angustia o ansiedad.
  • Compulsiones: comportamientos repetitivos y excesivos que el individuo siente que debe realizar. Estas acciones se realizan para reducir la ansiedad o para evitar que se produzca algún resultado temido.

Las obsesiones y compulsiones también deben consumir mucho tiempo, ocupando una hora o más al día, o causar una angustia significativa o un deterioro funcional, no deben ser atribuibles a otra condición médica o al uso de sustancias, y no deben explicarse mejor por otra condición psiquiátrica como el trastorno de ansiedad generalizada.

15.- Trastornos de la personalidad

Los tipos de trastornos psicológicos de la personalidad se caracterizan por un patrón duradero de pensamientos, sentimientos y comportamientos desadaptativos que pueden causar graves perjuicios en las relaciones y otras áreas de la vida. Los tipos de trastornos de la personalidad incluyen:

Trastorno antisocial de la personalidad

El trastorno de personalidad antisocial se caracteriza por un desprecio prolongado de las reglas, las normas sociales y los derechos de los demás. Las personas con este trastorno suelen empezar a mostrar los síntomas durante la infancia, tienen dificultades para sentir empatía por los demás y carecen de remordimientos por sus comportamientos destructivos.

Trastorno de la personalidad por evitación

El trastorno de la personalidad por evitación implica una inhibición social severa y sensibilidad al rechazo. Estos sentimientos de inseguridad provocan problemas importantes en la vida diaria y el funcionamiento del individuo.

Trastorno límite de la personalidad

El trastorno límite de la personalidad se asocia con síntomas que incluyen inestabilidad emocional, relaciones interpersonales inestables e intensas, imagen inestable de sí mismo y comportamientos impulsivos.

Trastorno de personalidad dependiente

El trastorno de personalidad dependiente implica un patrón crónico de miedo a la separación y una necesidad excesiva de ser atendido. Las personas que padecen este trastorno suelen tener comportamientos diseñados para producir acciones de cuidado en los demás.

Trastorno Histriónico de la Personalidad

El trastorno histriónico de la personalidad se asocia con patrones de emocionalidad extrema y comportamientos de búsqueda de atención. Las personas con este trastorno se sienten incómodas en entornos en los que no son el centro de atención, tienen emociones que cambian rápidamente y pueden tener comportamientos socialmente inapropiados diseñados para atraer la atención de los demás.

Trastorno narcisista de la personalidad

El trastorno narcisista de la personalidad se asocia a un patrón duradero de imagen exagerada de sí mismo, egocentrismo y baja empatía. Las personas con este trastorno tienden a estar más interesadas en sí mismas que en los demás.

Trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva

El trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva es un patrón generalizado de preocupación por el orden, el perfeccionismo, la inflexibilidad y el control mental e interpersonal. Se trata de una condición diferente al trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

Trastorno paranoide de la personalidad

El trastorno paranoide de la personalidad se caracteriza por la desconfianza en los demás, incluso en la familia, los amigos y la pareja. Las personas con este trastorno perciben las intenciones de los demás como malévolas, incluso sin ninguna prueba o justificación.

Trastorno esquizoide de la personalidad

El trastorno esquizoide de la personalidad implica síntomas que incluyen el desapego a las relaciones sociales. Las personas con este trastorno se orientan hacia su vida interior y suelen ser indiferentes a las relaciones. Generalmente muestran una falta de expresión emocional y pueden parecer fríos y distantes.

Trastorno esquizotípico de la personalidad

El trastorno esquizotípico de la personalidad presenta excentricidades en el habla, los comportamientos, la apariencia y el pensamiento. Las personas con este trastorno pueden tener creencias extrañas o “pensamiento mágico” y dificultad para establecer relaciones.

Los trastornos psicológicos pueden causar trastornos en el funcionamiento diario, las relaciones, el trabajo, la escuela y otros ámbitos importantes. Sin embargo, con un diagnóstico y un tratamiento adecuados, las personas pueden encontrar alivio a sus síntomas y descubrir formas de afrontarlos con eficacia.

Vídeo: Los Trastornos Mentales Más Extraños

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